mayo 19, 2020

Los materiales reciclables que se pueden crear a partir de los aparatos móviles

Por Manel Fortes

Un terminal móvil a día de hoy, más que un capricho supone una necesidad que no se puede sustituir. El cambio social que ha supuesto en el ámbito de acceso a la información ha incrementado sus ventas y los accesorios añadidos pretenden agrupar todo tipo de herramientas útiles para comunicarse y trabajar con tan solo un clic. Se calcula que en España se dispone de más de 70 millones de teléfonos móviles y que, cada año, 20 millones se tiran a la basura debido a su desgaste o desuso por algún fallo técnico o desperfecto físico.

El 25 % de todos los terminales desechos se pueden rescatar para acondicionar en el mercado de la reutilización. Según un estudio realizado por la empresa de telefonía Orange, cerca del 5 %, lo que supone unos 3 millones de dispositivos móviles, se almacenan en los hogares sin ofrecer ningún tipo de servicio, mientras que el 10 % se reciclan de manera debida.

Cada modelo de teléfono supone una gama superior que se realiza con materiales cada vez menos contaminantes y, en ocasiones, reciclando piezas y recomponiendo los materiales de otros terminales ya en desuso. Las empresas de telefonía está empezando a tomar conciencia de la filosofía medioambiental para ofrecer una eficiencia energética que se comprometa a preservar el planeta, fabricándose con materiales renovables y que se puedan reciclar, de tal maner que en el futuro se pueda emplear para crear otros materiales.

¿Qué partes de un teléfono móvil se pueden reciclar?

Según dictaminó un estudio realizado por la organización Recyclia alrededor del 90 % de las partes que contiene un teléfono móvil se pueden reutilizar, siempre y cuando se haya realizado un uso adecuado de los materiales y se encuentren en unas condiciones óptimas. Este proceso forma parte de la denominada minería urbana, puesto poseen propiedades conductoras que se pueden emplear en productos básicos. Los elementos que componen un dispositivo electrónico son:

  • El principal elemento que contienen los teléfonos móviles son los plásticos. Alrededor del 65 % de su composición lo forman derivados como los termoplásticos, la silicona o el policloruro de vinilo (PVC).
  • El 25 % se concede al aluminio y al oro. El primer caso facilita una rápida conducción para mandar órdenes desde la pantalla.
  • Una batería, que dispone de una larga lista de elementos contaminantes y una corta vida.
  • El 10 % restante, por úlitmo, la composición  cobre y fibra de vidrio para unir conductos.

A excepción de las baterías, pues se tratan de componentes con una vida estimada determinada, todos los demás materiales de esta lista se pueden emplear para el reciclaje a través de la fundición de algunas piezas o de la recomposición de algunos otros componentes con los que inventar utensilios para el hogar.

Las baterías se fabrican con materiales como los iones de litio o los polímeros de litio, lo que impide que se puedan volver a usar para otro tipo de materiales, pues su composición, además de contaminante, tiene poca duración en el tiempo, es decir, están hechas para que tengan una vida de unos 3 años de media para los usuarios cambien de terminal cada poco tiempo y que, asimismo, la industria de telefonía pueda vender más y más modelos en el mercado.

La aplicabilidad del resto de componentes en la llamada “economía circular” de residuos convierte en residuos para que, luego, se puedan volver a acondicionar a otros aparatos o artefactos.

De hechos, los móviles reciclados pueden fabricar móviles nuevos. Tal y como se indica en una encuesta que realizó the Phone House, el 73 % de los clientes compraría un terminal de segunda mano realizado con materiales reutilizables, siempre y cuando disponga de una garantía.